TERMOTERAPIA.
La técnica de la termoterapia se basa en la aplicación de calor sobre una zona del organismo, es decir tratar la lesión mediante el calor. Para ello se usan materiales a temperaturas elevada (entre 34ºC y 36ºC). El objetivo principal es que el calor se propague desde el cuerpo térmico hacia el organismo, favoreciendo el bienestar de la persona.