Reflexoterapia para aplicar en casa
Busca un lugar con temperatura agradable, poca luz, música relajante si gustas y una postura cómoda: preferiblemente una silla. Tome dos o tres respiraciones lentas y profundas para concentrarse y, cuando esté listo, frótese las manos para calentarlas y comience su rutina. El primer ejercicio te ayudará a relajar los pies y permitirles descansar. Además, esto les preparará mejor para masajes en zonas específicas o puntos de acupuntura explicados más adelante, destinados a tratar dolores o molestias en otras partes del cuerpo.
Guíate siempre por las señales que tus pies te están mostrando. Seguir el camino marcado por los puntos de dolor es una excelente manera de conocerse poco a poco.
- Comience siempre con el pie izquierdo y continúe hacia la derecha, a menos que se indique lo contrario. Para el primer paso, use sus dos pulgares para presionar una línea imaginaria desde los talones hasta los dedos de los pies. Comience en la parte inferior del talón, en el medio, hasta la punta del dedo del pie, entre el pulgar y el dedo medio.
- Envuelva sus nudillos tres o cuatro veces sobre toda la planta del pie, aplicando un poco de presión.
- A medida que la planta se relaje más, trabajar dedo a dedo, apretando y movilizando cada articulación.
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Doble los codos y haga círculos nuevamente, quitando el peso de su torso para aumentar la presión. Por último, aprieta los pies con las manos como si estuvieras retorciendo una esponja. Con esto concluye la rutina básica para aliviar los pies cansados. Si tu objetivo es solo relajar los pies, puedes pasar directamente al último ejercicio con balón, pero también puedes seguir practicando otros puntos, como los que se muestran a continuación, para relajar otras partes del cuerpo y aliviar molestias puntuales.
Fuente e imagen: https://www.cuerpomente.com/salud-natural/ejercicios/automasaje-de-pies-relajante_180